DÍA INTERNACIONAL DEL RECICLAJE - 17 de Mayo

El reciclado de aluminio secundario, es un mercado muy competitivo. Hay que conseguir una alta recuperación metálica en un entorno sostenible, cumpliendo con las regulaciones medioambientales.

El éxito de obtener la máxima recuperación metálica depende de la naturaleza del material y sus características físicas, hoy en día el amplio rango de chatarras, las cuales contienen diferentes impurezas, elementos extraños como pinturas, plásticos, aceites y agua, los cuales tienen un significante impacto en la recuperación metálica, por lo que la elección del equipo es crucial para conseguir un alto rendimiento metálico y rápido retorno de la inversión.

Las 3 etapas del reciclado de aluminio son:

  • Pretratamiento de la chatarra. Triturar y separar para facilitar el proceso de limpieza y recuperación.
  • Proceso de deslacado con limpieza térmica para eliminar las pinturas, aceites y humedad que pudiese contener.
  • Proceso de fusión del material generado con un sistema por recirculación del metal e inmersión en vórtice.

El pretratamiento de la chatarra es esencial en el proceso del reciclado. Las principales ventajas:

  • Se consigue un mayor rendimiento metálico de la chatarra, por la carga de metal limpio, reduciendo la generación de escorias y un menor consumo de energía.
  • Se aumenta el ratio de materiales a procesar , ya que en el proceso de pretratamiento uniformiza la entrada de materiales.
  • Se cumple con la normativa medioambiental por el control y tratamiento de humos.